Alpine se ve a la altura de Aston Martin y Ferrari en verano
Szafnauer prevé ganar "seis décimas"
Pierre Gasly
No ha sido el mejor principio de año para
Alpine, desde luego. Acabaron 2022 como
cuarta escudería en la parrilla de la F1 y con pretensiones de ir a por los tres 'grandes',
Red Bull, Mercedes y Ferrari. Sin embargo, los tres primeros grandes premios han constatado que el trío sigue por delante de ellos y, además, los ha adelantado
Aston Martin.
Australia, para colmo, trajo un choque entre sus dos pilotos,
Esteban Ocon y Pierre Gasly, que supuso un cero en su casillero.
McLaren lo aprovechó y superó a los franceses, que ahora son
sextos en el Mundial de constructores, con ocho puntos frente a los 12 de los de Woking.
Desde Alpine intentan ver lo positivo de Melbourne y eso fue, sin duda,
la actuación de Gasly, quien, por momentos, estuvo peleando con algunos de los monoplazas de la zona alta. Con todo, los galos no saben si achacarlo a los méritos del piloto o a su bólido. "Tenemos que investigarlo, porque en comparación con la carrera anterior, el coche apenas cambió.
Quizá dimos con la tecla de la configuración perfecta o hemos progresado en términos de gestión de la energía, pero éramos más competitivos", reflexiona
Otmar Szafnauer, el director del equipo, en Auto Motor und Sport.
Tres décimas en Imola y seis en verano
Con todo, en Alpine son más que optimistas con su plan de mejoras para las próximas citas. En
Bakú tendrán que tirar, más o menos, con lo que tienen, pero para
Imola esperan ganar unas tres décimas. No pararán ahí porque
en el verano esperan una mejoría "de seis décimas", según indica el ejecutivo rumano.
Si así fuera, los franceses estarían
a la par en muchas pistas de Aston Martin, Ferrari o Mercedes. Aunque, claro, para ello, estos tres conjuntos no deberían crecer, pese a que todos están ya trabajando en ello. "Procederemos como el año pasado.
Si vemos en los datos que podemos ganar tiempo con una pieza nueva, la pondremos en el coche de inmediato", afirma Szafnauer.
Eso sí, el alto directivo admite que el accidente entre sus vehículos en Melbourne puede alterar su estrategia. "Primero
necesitamos fabricar piezas de repuesto para Bakú, cosas como un alerón delantero no son tan fáciles de hacer en dos semanas. Aún tenemos que
averiguar si eso afectará a nuestro plan en cuanto a las mejoras", reconoce.
A su favor está en
parón primaveral que vive la F1 ahora mismo por la cancelación del Gran Premio de China, que no ha sido sustituido en el calendario.