"Anatomía de un instante" no pretende "desclasificar” nada ni convertirse en la versión definitiva del 23F o de la Transición. No cierra nada ni intenta venderte una tesis, y es lo suficientemente abierta como para que cada cual saque sus propias conclusiones. Usa el cine para volver sobre el tiempo histórico, abrirlo, examinarlo desde el presente y, entre otras cosas, documentar cómo seguimos procesando ese miedo fundacional de la democracia.
La serie también tiene sus imperfecciones: a veces da la sensación de querer explicar demasiado en poco espacio, Sin embargo, va mucho más allá de una miniserie sobre un intento de golpe de Estado: es un plano secuencia de nuestra memoria, donde la incertidumbre de entonces dialoga con la de ahora. Aquellos disparos aún retumban y, medio siglo después, seguimos mirando aquella foto de tres hombres de pie bajo un techo agujereado.