La FIA ha decidido suspender los dos primeros periodos de toque de queda previstos antes del GP de Australia debido a las perturbaciones logísticas relacionadas con la guerra.
El director de carrera, Rui Marques, ha enviado una nota oficial a los equipos en la que indica:
"Les informamos que, tras consultar con los comisarios de la prueba, debido a un caso de fuerza mayor y, más concretamente, a las perturbaciones actuales en el transporte y el flete que se han producido durante la preparación del GP de Australia, las disposiciones del artículo B9.5.1a (Periodo de restricción 1), y del artículo B9.5.1b (Periodo de restricción 2), no se aplicarán a esta prueba".
El primero duraría 13 horas (42 horas antes del inicio de la FP1 y termina 29 horas antes) y el segundo 14 horas (18 horas antes del inicio de la FP1 y termina 4 horas antes).
Se aplican en los equipos, a los 60 miembros de personal operativo, así como a los 16 miembros de personal de entrenamiento, con el fin de limitar el trabajo en los coches durante los fines de semana.
El resto del personal (pilotos, marketing, medios de comunicación, etc.) puede estar en el circuito sin que ello suponga una infracción del toque de queda.