No sé yo..., ha tenido un coche muy superior, pero manco no es. Nada que ver con Vettel.
En Mclaren con Alonso era un recién llegado a la F1 y tuvo ayudas, sí, pero fue muy meritorio llegar y ser candidato al mundial...
Hamilton, como todos los pilotos… y personas en general, tiene virtudes y defectos. Sus virtudes como piloto, yo diría que son predominantemente tres. La velocidad pura; es decir, a una vuelta es bastante rápido, de los más rápidos, aunque creo que no tanto como parece y dicen sus estadísticas, ya que en los tres años de la era híbrida que compartió con Rosberg (y a Rosberg no creo que se le considere un piloto rapidísimo), perdió en estas lides en 2014 y 2015, y curiosamente le venció en calificación en el año del título de Rosberg, 2016. Otra de sus virtudes es la agresividad en carrera; a la hora de atacar y adelantar, es de los mejores de la parrilla y suele acabar provocando el error del rival. Bien es verdad que Hamilton nunca ha pilotado un coche que no haya quedado al menos tercero en constructores, por lo que siempre ha tenido material para brillar frente a coches inferiores. Y la tercera virtud es cuando entra en modo “al ataque” en general; cuando tiene que remontar puntos en un mundial, parece que se focaliza y da lo mejor de sí mismo. En general, yo diría que es un buen piloto con mucho talento innato, pero vamos con sus puntos flacos.
Predominantemente, considero que Hamilton tiene dos defectos fundamentales. El primero es su inconsistencia; puede parecer absurdo para alguien que tiene siete mundiales, pero cuando y en qué circunstancias los ha conseguido… luego vamos a eso. Para mi el británico es un piloto de momentos. Cuando da con la tecla, es capaz de hacerte un carrerón, para luego pasarse dos GP desvanecido… si ves sus temporadas desde su primer mundial en 2008, hasta 2014, te das cuenta de que habiendo tenido buenos coches, ha hecho buenísimas carreras, probablemente por encima de lo que su coche era teóricamente capaz, pero al final del año su posición en la clasificación final, estaba muy por debajo de lo que se debería de esperar del piloto top que está considerado. Sangrante es su resultado final en 2011, cuando con un coche que quedó Segundo en constructores, finalizó el año quinto, mientras que Button, su compañero, lo hizo segundo. Hasta Alonso con un Ferrari que era una castaña, le superó en la tabla.
Afortunadamente para él, y vuelvo al punto que deje en el tintero en el párrafo anterior, Hamilton ha disimulado esta debilidad entre los abrumadores años de dominio de Mercedes, cuando sólo sus pilotos luchaban por el título, y dado que sus compañeros no eran unas amenazas serias… mucho menos Bottas, que llega al equipo con un claro rol de escudero.
Su segunda gran debilidad es a la hora de terminar el trabajo. Es como cuando algunos tenistas están jugando de cine, sacan para ganar el set, y se marcan dos dobles faltas de saque, un error no forzado y acaban perdiendo el juego porque les puede la presión y les cuesta cerrar el set… pues a Hamilton le pasa precisamente eso. Y eso, es un problema de flaqueza mental.
Lo mismo, cómo puedo decir eso de alguien que ha ganado siete títulos?, porque desde la temporada 2014, a la 2020 inclusivas, Mercedes ha ganado más del 85% de las carreras disputadas. Nunca en la historia de este deporte ha habido un dominio mayor, y así es fácil parecer una apisonadora, pero si nos fijamos en cómo perdió el título de 2007 y como estuvo a punto de hacerlo en 2008… recordar que a falta de dos curvas, Massa, si Felipe Massa (con todos mis respetos, el brasileño era lo que era), tenía el mundial en su vitrina. Y sólo él “error” de Timo Glock (no es que le abriera la puerta, es que le faltó poner una alfombra roja y darle una copa de champagne al pasar), le convirtió en campeón del mundo.
Y ahora vamos con su rendimiento en 2007… todo el mundo dice que Hamilton, que era novato en ese año, lo hizo espectacular. Y es cierto, pero creo que hay quien obvia muchos aspecto que ayudaron al inglés a adaptarse mucho y rápidamente a la categoría reina.
La primera y fundamental, es que ese año la F1 corrió con los neumáticos que la GP2 había corrido el año anterior. Es decir, Hamilton llevaba una temporada entera entendiendo el límite, la consistencia, la degradación, la ventana de utilización, el ritmo necesario para meterlos en temperatura, el necesario para no destrozarlos, la aparición del grainning, del blistering, cuando morían, etc… esos neumáticos, por lo que no se tuvo que adaptar a una de las piezas más importantes de un coche.
Los demás pilotos, incluido su compañero Alonso, hicieron en este caso el camino completo, que además suponía una merma de prestaciones con respecto a lo que habían usado el año anterior.
La segunda es que en 2007 hubo un cambio reglamentario en el que los monoplazas de F1 perdieron dos cilindros de sus motores; y en el apartado aerodinámico, mucha carga. Por lo que para Hamilton, no hubo un salto prestacional, sino un pequeño paso. Y lo mismo que antes, para los que ya estaban ahí, se encontraron con coches que no se sujetaban aerodinámicamente hablando, que no corría, y como ya he comentado, con neumáticos que no agarraban tanto, no entendían, y que había que aprenderse para sacarles el jugo… pues bien, todo eso fue en beneficio de Hamilton, por mucho roockie que fuera… eso sin tener en cuenta la situación que se dio en McLaren aquel año, el vuelque de toda la prensa inglesa, en un deporte inglés, con él, las presiones a la FIA y la ayudas recibidas por parte de este ente, etc…
En resumen, Hamilton es un gran piloto con buenas virtudes, pero su palmarés me parece exagerado para su calidad global como piloto.
El inglés ganó un título In extremis en 2008, y desapareció hasta que posó su trasero en el mayor dominador de toda la historia de la F1. Por lo que en sus éxitos hay más de su equipo de ingeniería, que de él.