- Registrado
- 13 Abr 2007
- Mensajes
- 1.636
- Reacciones
- 2
Resulta que me tocaba hacerme el pasaporte. Pido cita, y en el día y hora de autos me presento en la dirección indicada. La Sra. Funcionaria que me "atiende" me pide el DNI y una foto de carnet. Se queda mirando uno y otro, pone gesto de necesitar un Micralax y me espeta:
- Esta foto no es válida.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que esta foto no es válida. Es la misma que en el DNI, y este DNI tiene casi dos años.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que la foto tiene dos años y...
- No, no, si la he entendido perfectamente. Pues Ud. me dirá que hacemos.
- Tendrá que hacerse otra foto y volver.
- Ya. Y no sabrá Ud. donde hay un sitio por aquí cerca.
- Sí, en está misma acera, como a unos cincuenta metros.
- Vale, pues voy ahora mismo y vuelvo enseguida.
- No, tendrá Ud. que pedir cita otra vez.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que tendrá Ud. que pedir cita otra vez.
- Ahhh, ya. Y si no es mucha molestia, ¿puedo pedir cita para que me "atienda" otra persona la próxima vez?
- No, es un sistema informatico que asigna...
- Vale, vale, no siga. Adiós, que tenga Ud. un buen día.
Así que, con dos palmos de narices y un rebote del once, me vuelvo como había venido. Vuelvo a pedir cita y me la dan para tres semanas después (menos mal que no corría prisa).
Y como uno es cabezón (por naturaleza, no por perímetro craneal), imprimo una foto de carnet que tenía escaneada desde hace más de diez años, muy trajeadito yo, y me vuelvo a presentar ayer. Y, cosas de la vida, me vuelve a tocar la misma Sra. Funcionaria (de funcionariado, no de que funcionen). Le entrego la foto de marras, los 25 jaleuros, y me siento a esperar.
- Aquí tiene su pasaporte.
- Ay, que bien, que rápido, muchas gracias. Por cierto, Ud. no se acordará de mí, pero hace unas semanas... [aquí va el relato de los hechos]. Pues sepa Ud. que la foto que le acabo de dar tiene más de diez años. Y que me ha hecho Ud. perder media mañana por un mal entendido e inútil celo profesional.
Todo esto dicho en un tono de voz pelín más alto de lo normal. Se hace el silencio en la sala, y la Sra. Funcionaria me vuelve a poner cara de Micralax.
- Si tiene Ud. alguna queja, puede presentar una reclamación.
- No, gracias, tengo cosas más productivas que hacer. Buenos días, y que Dios la acoja pronto en su seno.
Y eso es todo, amigos. Me abstengo de hacer valoraciones, que igual me banean.
- Esta foto no es válida.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que esta foto no es válida. Es la misma que en el DNI, y este DNI tiene casi dos años.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que la foto tiene dos años y...
- No, no, si la he entendido perfectamente. Pues Ud. me dirá que hacemos.
- Tendrá que hacerse otra foto y volver.
- Ya. Y no sabrá Ud. donde hay un sitio por aquí cerca.
- Sí, en está misma acera, como a unos cincuenta metros.
- Vale, pues voy ahora mismo y vuelvo enseguida.
- No, tendrá Ud. que pedir cita otra vez.
- Perdón, ¿cómo dice?
- Que tendrá Ud. que pedir cita otra vez.
- Ahhh, ya. Y si no es mucha molestia, ¿puedo pedir cita para que me "atienda" otra persona la próxima vez?
- No, es un sistema informatico que asigna...
- Vale, vale, no siga. Adiós, que tenga Ud. un buen día.
Así que, con dos palmos de narices y un rebote del once, me vuelvo como había venido. Vuelvo a pedir cita y me la dan para tres semanas después (menos mal que no corría prisa).
Y como uno es cabezón (por naturaleza, no por perímetro craneal), imprimo una foto de carnet que tenía escaneada desde hace más de diez años, muy trajeadito yo, y me vuelvo a presentar ayer. Y, cosas de la vida, me vuelve a tocar la misma Sra. Funcionaria (de funcionariado, no de que funcionen). Le entrego la foto de marras, los 25 jaleuros, y me siento a esperar.
- Aquí tiene su pasaporte.
- Ay, que bien, que rápido, muchas gracias. Por cierto, Ud. no se acordará de mí, pero hace unas semanas... [aquí va el relato de los hechos]. Pues sepa Ud. que la foto que le acabo de dar tiene más de diez años. Y que me ha hecho Ud. perder media mañana por un mal entendido e inútil celo profesional.
Todo esto dicho en un tono de voz pelín más alto de lo normal. Se hace el silencio en la sala, y la Sra. Funcionaria me vuelve a poner cara de Micralax.
- Si tiene Ud. alguna queja, puede presentar una reclamación.
- No, gracias, tengo cosas más productivas que hacer. Buenos días, y que Dios la acoja pronto en su seno.
Y eso es todo, amigos. Me abstengo de hacer valoraciones, que igual me banean.
) ;-)

