Faltan exactamente 25 días para que Apple presente el iPhone 5. La fecha –que siguiendo la tradición no ha sido confirmada ni desmentida por la firma de la manzana– se da por segura desde The Wall Street Journal y los demás medios de comunicación norteamericanos.
Se espera que los consumidores estadounidenses puedan reservar las primeras unidades del dispositivo a partir del mismo día 12, y que éste llegue a Europa en octubre.
El iPhone 5 será más delgado que el 4GS e integrará una pantalla mayor, de 4 pulgadas y un procesador de cuatro núcleos.
Es muy probable que Apple presente también el 12 de septiembre una versión más pequeña de su tableta iPad, con una pantalla que rondará las 7 pulgadas.
Samsung y Apple disputan desde hace dos semanas un polémico juicio en California por la supuesta copia mútua de productos y patentes. La firma de Cupertino reclama a la asiática hasta 2.750 millones de dólares (2.233 millones de euros) y asegura que una parte de los ingresos de Samsung en EEUU (que el año pasado ascendieron a 30.400 millones de dólares) son resultado de haber copiado su iPhone y su tableta iPad.
Nueva pantalla
Si tuviésemos que escoger un ‘smartphone insignia’ de las más importantes marcas, podríamos sacar el Samsung Galaxy S III (pantalla de 4,8”

, el HTC One X (4,7”

, el Sony Xperia S (4,3”

… y el iPhone 4S (3,5”

. Esta diferencia empieza a hacerse inviable, y muy pocos perdonarían que en la segunda mitad de 2012 Apple siguiese encerrada en ese tamaño.
Más delgado
Por lógica, un rediseño en este campo implica un menor grosor, y el margen que tiene Apple con su predecesor, el 4S, es amplio: 9,6 mm. Los principales competidores están notablemente por debajo, con los 8,6 mm. del Galaxy S III o los 7,8 mm. del One S . Los rumores indican que el nuevo iPhone tendrá 7,6 mm. de espesor. De cumplirse, estaría poniendo el listón bastante alto, aunque habrá que esperar a su lanzamiento para ver si cumple. De todas formas, no todo es adelgazar el smartphone, sino también hacerlo de forma adecuada para que no transmita constantemente sensación de fragilidad.
Nuevo procesador
Es otro de los movimientos lógicos en un smartphone que se renueva anualmente. El iPad de tercera generación carga el A5X, aunque los rumores previos a su lanzamiento creían que equiparía un procesador A6. El próximo iPhone tiene todos los números para equipar el mismo A5X, siguiendo el rastro de los dos anteriores iPhone que cogían de los iPad ya presentados su procesador. También surgiría la posibilidad de encontrarnos con uno nuevo (¿A6?).
NanoSIM
Dos años después de que el iPhone 4 fuese el primero en necesitar una MicroSIM, Apple vuelve a cambiar de estándar para obtener un poco más de espacio en su smartphone. Casi con total seguridad veremos la NanoSIM en el nuevo iPhone, con unas medidas aún más reducidas.
Tecnología LTE (4G)
Ya estrenada en el iPad de 2012, el cual permite velocidades de bajada mediante internet móvil de hasta 20 Mb/s. Aunque en Europa esto nos deje, de momento, indiferentes, los norteamericanos sí podrán notar y mucho esta mejora en la velocidad. El nuevo iPhone tiene todos los números para incorporarla, empezando por la presión de la competencia. De hacerlo, tendríamos (o tendrían los norteamericanos, mejor dicho) una conexión tan rápida o más con los datos del iPhone que en casa con ADSL.
Mejores cámaras
La calidad alcanzada con la óptica del 4S debería de seguir mejorando para acabar de asentarse, si no lo ha hecho ya, como un sustituto completo de las cámaras compactas. Quizás un flash más potente (o duplicado, aunque no entraría en los prototipos que recorren la red) mejoraría la toma de imágenes nocturnas, tanto por la luminosidad como por la reducción del ruido. Aunque con los ocho actuales ya son menos importantes que su óptica, podría alcanzar los diez o doce megapíxeles.
Batería
Aguantar todo lo expuesto hasta ahora, especialmente el uso de la red 4G, o una pantalla más grande, hace necesario un aumento de la capacidad de la batería para, al menos, equiparar la duración a la vista hasta ahora. El tamaño de la pantalla aumenta el consumo, sí, pero al mismo tiempo agranda el teléfono, lo cual hace que el espacio para la batería sea mayor. Aparte, las mejoras técnicas (como la vista en el iPad, que aumentó los mAh al doble en prácticamente el mismo espacio) también aumentarían la vida de ésta.