Corre Forrest, corre!!!!!!!!!!



Es una decisión absolutamente personal @
Csar. Afortunadamente para vosotros, tenéis mucha (y muy buena) familia cerca que pueden "sustituirte" ese par de días. En tu caso partes con la ventaja de que la costi "te da permiso".
Además por mucho que te empeñes y hagas lo que hagas no te van a dar el título de padre del año. Ese me le gané yo a perpetuidad unas navidades allá por el 2007. Me fui como mi parienta a comer con los amigos de toda la vida, dejando a las niñas (por aquel entonces una con 6 y otra con 3 recién cumplidos) en manos de los abuelos maternos. Con la relajación de ir de nuevo en pareja y con las ganas propias de verse con los amigos de toda la vida después de largo tiempo, digamos que acabé más contento que el que le compró un coche a un compra-venta y le salió bueno...
Como no podía ser de otra manera y acabado el evento, le cedí los mandos de mi añorado ex 320d touring a mi doña rumbo a recoger a mis herederas, la pequeña con fiebre por cierto. Como se me hacía poco ir medio pedo de copi en los 80 kms que había de trayecto, no se me ocurrió mejor idea que ponerme a jugar con el móvil, con lo que el efecto White Label se multiplicó por 20 y al final pasó lo que tenía que pasar, el solomillo pidió pista y me hice un "la niña del exorcista" en toda regla inside the car. Me dio tiempo a duras penas a bajar la ventanilla y al final terminó medio dentro y medio fuera. Mi mujer paró el coche en un desvío de la carretera y como yo estaba que ya me daba igual 8 que 80, decidí que era buena idea limpiar el estropicio que había montado en el panel de la puerta con su bufanda NUEVA... Todo esto con la consiguiente charla de mi costi, de la que como es lógico no recuerdo absolutamente nada salvo que fue el germen de una peli de Almodovar: Todo sobre mi madre


Volvimos a retomar la marcha y ella con buen criterio decidió que en ese estado lo mejor era dejarme a mí en casa e irse ella sola a por las niñas (por aquel entonces vivíamos a 5 kms de mis suegros). Así lo hicimos, pero hubo un pequeño fallo de cálculo: se fue sin llaves... Y como no estaba yo para darme cuenta de según qué detalles, llegué como pude hasta la cama y me desmayé literalmente. Cuando volvió no sirvió de mucho que fundiera el telefonillo y el timbre de casa, no hubo respuesta. Sólo después de fundir el teléfono de casa durante casi una hora (lo tenía a 20 cms. de la oreja y ni enterarme) tuve un pequeño momento de lucidez y conseguí despertarme y llegar hasta la puerta. El panorama te lo puedes imaginar. Una hora en la calle, mes de diciembre, dos niñas pequeñas y una de ellas con fiebre. A todo esto ella ya esperaba encontrarme poco más o menos como Jimi Hendrix. Si de esa no me ha matado dudo que lo haga por nada más.
Y después del tochazo la moraleja: hagas lo que hagas, después de unos años (muchos en mi caso) lo recordarás y os reiréis juntos... O no


P.D. Que te vengas c**o!!!!!!