*NANO*
Clan Leader
- Modelo
- LFA,MC12,F1
- Registrado
- 27 Ene 2007
- Mensajes
- 149.295
- Reacciones
- 358.655
Esa, cien contra uno es la relación que hay entre el número de personas sentenciadas por haber conducido bajo los efectos del alcohol, respecto de quienes lo hicieron a velocidad excesiva. La semana pasada, el Ministerio del Interior hizo públicas las cifras de los seis primeros meses tras la reforma del Código Penal (diciembre a junio) y en ellas descubrimos nada menos que 21.761 sentencias condenatorias por haber sido descubierto conduciendo con mayor tasa de alcoholemia de la permitida, frente a sólo 210 condenas por haber sido fotografiados circulando con exceso de velocidad.
Destacan también las nada menos que 4.849 sentencias contra quienes conducian sin estar en posesión del permiso correspondiente, de forma que si sumamos éstas a las del alcohol, nos encontramos con la friolera de mas de 26.000 sentencias contra personas que, de una forma u otra, no deberían estar conduciendo en ese momento (por estar "borrachos" o por no tener carné).
Resulta que por cada conductor cazado circulando a alta velocidad había !más de cien! que lo hacían en condiciones de riesgo para los demás. Sin embargo me pongo a pensar y en los últimos diez años me han parado sólo una vez para soplar y habré pasado por otros dos controles sin que me pararan, o sea que he pasado por 3 controles de alcoholemia. ¿Cuántos radares habré pasado en ese mismo período?. Imposible contarlos, de entrada cada día paso por seis fijos, y alguno móvil siempre hay escondido, y sólamente con eso, en un año de traslados de casa al trabajo supone unos ¡2.000 controles!
Está totalmente desproporcionada la persecución de los excesos de velocidad frente a los controles de alcoholemia, no sólo por estas cifras que demuestran la incidencia de cada caso, sino por su gravedad ya que en muchísimos más accidentes está involucrado el alcohol que la velocidad excesiva.
Pero el camino está trazado y seguirá así: de entrada esta misma semana la DGT anunciaba la puesta en marcha de 190 nuevos radares (y ya son 785) y el Ministerio del Interior aprovechaba la presentación para recomendar, cómo no "salidas escalonadas para evitar atascos" (sabio y original consejo... ¿se habrá asesorado en algún monasterio también?), no sin antes soltar alguna perladel estilo "no queremos que la gente pague más, sino que no corra y haya menos accidentes".
Aunque lo parezca no es de madera el señor Rubalcaba, será por eso que no le crece la nariz...
Es más, si como yo piensas que ya va siendo hora de revisar algunos límites de velocidad al alza (¿tengo que recordar que datan de 1970, con carreteras y vehículos muy diferentes?), tengo malas noticias: otro ministro, en este caso el de Industria, ya tiene en marcha un Plan Energético que contempla entre otras cosas la reducción de un 20% de la velocidad de acceso a las grandes ciudades. Eso ya ha pasado en Barcelona, donde no se puede pasar de 80 km/h en un radio de unos 20 km del centro: algo que provoca muchas más distracciones en los conductores, lo que provoca más accidentes, aunque al ser "despacio" apenas tienen consecuencias físicas... a no ser que entre esos coches implicados haya alguna moto. Sí, una vez más somos víctimas (los moteros) de una medida no pensada para nosotros, algo que nuestros colegas japoneses nos advirtieron porque en Tokyo ya ha pasado (allí ahora han limitado a ¡60! las circunvalaciones).
Destacan también las nada menos que 4.849 sentencias contra quienes conducian sin estar en posesión del permiso correspondiente, de forma que si sumamos éstas a las del alcohol, nos encontramos con la friolera de mas de 26.000 sentencias contra personas que, de una forma u otra, no deberían estar conduciendo en ese momento (por estar "borrachos" o por no tener carné).
Resulta que por cada conductor cazado circulando a alta velocidad había !más de cien! que lo hacían en condiciones de riesgo para los demás. Sin embargo me pongo a pensar y en los últimos diez años me han parado sólo una vez para soplar y habré pasado por otros dos controles sin que me pararan, o sea que he pasado por 3 controles de alcoholemia. ¿Cuántos radares habré pasado en ese mismo período?. Imposible contarlos, de entrada cada día paso por seis fijos, y alguno móvil siempre hay escondido, y sólamente con eso, en un año de traslados de casa al trabajo supone unos ¡2.000 controles!
Está totalmente desproporcionada la persecución de los excesos de velocidad frente a los controles de alcoholemia, no sólo por estas cifras que demuestran la incidencia de cada caso, sino por su gravedad ya que en muchísimos más accidentes está involucrado el alcohol que la velocidad excesiva.
Pero el camino está trazado y seguirá así: de entrada esta misma semana la DGT anunciaba la puesta en marcha de 190 nuevos radares (y ya son 785) y el Ministerio del Interior aprovechaba la presentación para recomendar, cómo no "salidas escalonadas para evitar atascos" (sabio y original consejo... ¿se habrá asesorado en algún monasterio también?), no sin antes soltar alguna perladel estilo "no queremos que la gente pague más, sino que no corra y haya menos accidentes".
Aunque lo parezca no es de madera el señor Rubalcaba, será por eso que no le crece la nariz...
Es más, si como yo piensas que ya va siendo hora de revisar algunos límites de velocidad al alza (¿tengo que recordar que datan de 1970, con carreteras y vehículos muy diferentes?), tengo malas noticias: otro ministro, en este caso el de Industria, ya tiene en marcha un Plan Energético que contempla entre otras cosas la reducción de un 20% de la velocidad de acceso a las grandes ciudades. Eso ya ha pasado en Barcelona, donde no se puede pasar de 80 km/h en un radio de unos 20 km del centro: algo que provoca muchas más distracciones en los conductores, lo que provoca más accidentes, aunque al ser "despacio" apenas tienen consecuencias físicas... a no ser que entre esos coches implicados haya alguna moto. Sí, una vez más somos víctimas (los moteros) de una medida no pensada para nosotros, algo que nuestros colegas japoneses nos advirtieron porque en Tokyo ya ha pasado (allí ahora han limitado a ¡60! las circunvalaciones).
, y además también pienso lo mismo