Lo primero que debes hacer es mirar el
exterior del automóvil; comprueba si tiene
golpes. Los arañazos y pequeñas abolladuras de aparcamiento no deben desanimarte a la hora de
comprar un coche: te servirán como arma para
negociar el precio, pero no significan
nada grave.
Busca
asimetrías en la carrocería. Si un faro está más bajo, si el parachoques tiene más hueco entre él y la aleta en un lado que en otro o si el capó ajusta más por un lateral… nos indica que hay un
golpe mal reparado; eso sí debe
ponernos en alerta.
Comprueba todas las luces, pilotos, molduras… Desconfía de los coches que equipan las tulipas traseras tipo “tuning”, a veces se montan tras un accidente, ya que son
más baratas que las originales.
Abre el capó y revisa los
anclajes de los faros, los puntales delanteros y los soportes de los amortiguadores. Sigue jugando a
las siete diferencias… si la soldadura de uno de los puntales es distinta a la del opuesto, puede haber sido reparado.
Ya que estás en el vano motor, comprueba si hay
fugas de aceite, si la mecánica está demasiado limpia o demasiado sucia…
Pide al propietario que
ponga en marcha el coche. Observa si en el proceso de arranque el propulsor
traquetea demasiado: podría indicar que algún soporte de motor está roto.
Con el motor encendido, pide al propietario que gire la
dirección a un extremo y al otro. Si oyes una especie de gruñido, puede deberse a un
nivel de líquido de la servodirección bajo, lo cual indica una fuga en el sistema de asistencia. Si se oyen chirridos, normalmente se debe a una
correa de auxiliares en mal estado o destensada.
Los guardapolvos de las juntas homocinéticas deben estar en buen estado.
Con la dirección hacia un lado, revisa el estado de los
guardapolvos de los palieres y las rótulas de la dirección, los tacos de los trapecios, etc. Unas gomas agrietadas o rotas te indican el
kilometraje real del coche.
Examina los
discos de freno; si tienen un borde brillante y en relieve, indican un alto desgaste. Si el coche no tiene muchos kilómetros y los discos están muy desgastados, normalmente significa que el conductor abusa demasiado del freno o que circula a mucha velocidad.
El maletero también es un lugar para investigar. Si la moqueta está muy gastada o sucia, es que el coche suele circular muy cargado. Levanta la alfombra y mira el
hueco de la rueda de repuesto. Si hay humedades, óxidos, etc… puede indicarte que el maletero no cierra bien o que entra agua por un piloto trasero, lo cual puede ser consecuencia de un
golpe mal reparado.
Comprueba que conserva el gato y las herramientas típicas (llave de ruedas, tuerca antirrobo, gato, destornillador…) que vienen con el coche.
En el habitáculo, mira debajo de los asientos y alfombras. Si hay cristales, puede ser por un intento de robo o por un accidente:
pregunta al propietario.
Revisa el funcionamiento de todos los
sistemas eléctricos del coche. Acciona las ventanillas, los asientos con este sistema de regulación, el aire acondicionado, los limpiaparabrisas y todos los accesorios que monte la unidad en cuestión.
No deben asustarte kilometrajes altos, si no el correcto mantenimiento y cuidado realizado.
No debes asustarte por la cifra que marque el tablero de mando. Un coche bien cuidado puede hacer muchos miles de kilómetros sin problemas; echa un vistazo a nuestro reportaje sobre la obsolescencia programada en los vehículos para comprobarlo.
Busca incoherencias. Si marca pocos kilómetros, pero el volante, pomo del cambio y pedales tienen mucho desgaste, desconfía.
Si el
pedal del embrague muestra un desgaste más acusado por el lado izquierdo, puede ser que el conductor suela llevar el pie descansando
sobre ese pedal. Esto habrá dejado huella en el embrague y es una
reparación cara.
Ahora que el motor está caliente, quita la tapa de llenado de aceite con cuidado y comprueba si
sale humo. Pon la mano y, si se genera mucha presión… malas noticias. El motor tiene desgaste y hace que la
compresión del cilindro pase al cárter y, por la ventilación, suba hasta la tapa de balancines. Busca otro coche.
Si vas dentro de un rato no se si te dara tiempo a leerlo
