Es verdad que falta el contexto de lo que sucedió antes de que empiece el vídeo, pero cuando ves estos ensañamientos y esta violencia extrema, te planteas si merece la pena intentar evitar un robo callejero, o meterte con un nocomejamones jovenlandés que está molestando a una chica en la calle. No tienen nada que perder, y si te metes con ellos sin tener bien medidas tus fuerzas, igual te sacan una navaja o te patean la cabeza como el kung fu panda negro del vídeo anterior de Milán. Con un enfrentamiento con este tipo de gente, ellos están dispuestos a matarte, si tú no estás dispuesto también, mejor no te metas.
Fíjate en el siguiente vídeo, esto pasó en España, y lo que te pide el cuerpo si ves esto y tienes sangre en las venas, es acercarte al moreno y pegarle un par de hostias bien pegadas, pero si el tío de repente te saca una navaja, o se enfrenta contigo con violencia, tienes muchos números para salir mal parado. Aparte de eso, si haces de justiciero callejero y provocas heridas al delincuente, encima puede denunciarte por agresión y de rebote sales perdiendo tú. Vivimos en una sociedad en la que los delincuentes tienen más derechos que los ciudadanos de bien. El buenismo progre y las políticas laxas contra la inmigración descontrolada son el mayor cancer social al que nos enfrentamos en Europa en el siglo 21.