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Automóvil atropella a 36 niños y un adulto por esquivar a un gato
Tokio, 27 oct (EFE).- Un automovilista atropelló hoy a 36 niños y a un adulto cuando intentaba evitar que el vehículo que conducía arrollara a un gato que cruzó la calzada, en la ciudad nipona de Shizuoka.
Cinco de los niños resultaron heridos de gravedad cuando el automóvil invadió la acera y se precipitó contra la fila de alumnos de una guardería cercana que se dirigían a un museo de esa localidad, informó la policía local citada por la agencia "Kyodo".
Los niños arrollados tienen entre cuatro y cinco años, y el adulto que también fue atropellado cuando los acompañaba es un joven de 23 años.
La policía de Shizuoka, al suroeste de Tokio, detuvo al conductor del automóvil, de 59 años, por presunta negligencia.
"Un gato apareció frente a mí y traté de esquivarlo. Fue entonces cuando di un golpe de volante a la izquierda y me estrellé", dijo el detenido, citado por la policía. EFE
Lo malo es que conozco a un amigo mío que prefirió darse contra un pilar antes que pisar una lata de aceite de un tío que estaba cambiando el de su coche en el garaje
Tokio, 27 oct (EFE).- Un automovilista atropelló hoy a 36 niños y a un adulto cuando intentaba evitar que el vehículo que conducía arrollara a un gato que cruzó la calzada, en la ciudad nipona de Shizuoka.
Cinco de los niños resultaron heridos de gravedad cuando el automóvil invadió la acera y se precipitó contra la fila de alumnos de una guardería cercana que se dirigían a un museo de esa localidad, informó la policía local citada por la agencia "Kyodo".
Los niños arrollados tienen entre cuatro y cinco años, y el adulto que también fue atropellado cuando los acompañaba es un joven de 23 años.
La policía de Shizuoka, al suroeste de Tokio, detuvo al conductor del automóvil, de 59 años, por presunta negligencia.
"Un gato apareció frente a mí y traté de esquivarlo. Fue entonces cuando di un golpe de volante a la izquierda y me estrellé", dijo el detenido, citado por la policía. EFE
Lo malo es que conozco a un amigo mío que prefirió darse contra un pilar antes que pisar una lata de aceite de un tío que estaba cambiando el de su coche en el garaje