El ParkAssist de Volkswagen tiene unos sensores de ultrasonidos que sirven para determinar si el espacio disponible para aparcar es suficiente, a la izquierda o a la derecha del sentido de marcha. Una vez que se ve un lugar donde se podría aparcar en línea, hay que activar el sistema (pulsando un botón que hay delante de la palanca de cambios (
imagen). Además, hay que poner el intermitente del lado donde queramos aparcar. El sistema de valoración de espacio funciona a una velocidad inferior a 30 km/h y con una separación lateral entre 0,5 y 1,5 m.
Cuando el sistema valora que el espacio para aparcar es suficiente (5,60 m), se mostrará un aviso en la pantalla del cuadro de instrumentos (
imagen). Una vez en este punto y cuando la marcha atrás está seleccionada, el conductor sólo tiene que acelerar o frenar según convenga: el sistema mueve el volante automáticamente. Volkswagen aconseja no realizar está maniobra a una velocidad superior a 7 km/h.
Mientras se está realizando hay que prestar especial atención a dos cosas: posibles peatones que pasen por detrás y a los pitidos del sensor de aparcamiento trasero. Se debe frenar cuando el pitido del sensor se quede fijo, lo que significa que se está a 20 cm del coche posterior. En ese momento, seleccionaremos primera (o D, si el coche tiene cambio automático), el sistema girará la dirección y podremos terminar la maniobra manualmente.
Una vez que está la marcha atrás engranada y el conductor comienza a acelerar, el proceso de aparcamiento automático requiere menos de 15 segundos y deja al Touran muy bien aparcado. Mientras el sistema está aparcando no hay ninguna señal externa sonora ni luminosa (sin tener en cuenta el piloto de marcha atrás).
El Toyota Prius tiene un sistema de aparcamiento parecido, que además puede aparcar el coche en batería. Su programación resulta mucho más compleja que en el Touran.