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Hola a todos, como sabéis, ando detrás de un 320i, pero como este modelo en concreto no lo tenían en el concesionario me propusieron probar un 318d, y aun sabiendo que son dos tipos de motores que no tienen nada en común, acepté para cogerle el aire al coche.
Por motivos de trabajo se me hace muy difícil probar cualquier coche en horas de oficina y sí cuando los concesionarios están cerrados, así que una de las asesoras comerciales del concesionario (a la cual califico con un 10 como vendedora) me propone dejarme un 318d a las ocho de la tarde, que me lo lleve y que se lo devuelva al día siguiente a las 9 de la mañana en el concesionario.
Me dejan un ejemplar de 318d con pintura metalizada negra y sensatec beige. La combinación es preciosa y debo decir que estaba equivocado respecto al sensatec. Antes mi opinión era un “quedarse a medias, un quiero y no puedo”. Mi opinión actual es que está hecho de maravilla. He tenido cuero verdadero beige en otro coche anterior y es la única forma de que alguien sepa que el sensatec no es cuero, quiero decir, que a no ser que uno entienda, y bastante, de cueros, no se va a dar cuenta. El tacto es prácticamente idéntico y la apariencia lo mismo. No huele igual pero no importa. Si es un material longevo (y sospecho que en BMW no van a sacar una tapicería que dure dos días) la opción de comprar asientos de cuero es algo difícil de justificar.
Los primeros kilómetros, y con bastante tráfico por ciudad se hacen un tanto monótonos. La palanca de cambios vibra bastante y el coche no parece comportarse muy lejos del de un taxista medio (y que me perdonen los taxistas que no tengo nada en contra de ellos
. El coche me parece bastante perezoso. Voy haciéndome con los mandos y pruebo la radio, que es el equipo profesional y tampoco me parece una maravilla.
Con la tranquilidad de estar en un parking de un centro comercial me detengo a ajustar el asiento y el volante. En este aspecto estoy bastante de acuerdo con el forista “Alquimista” y encuentro que tengo que estirar mucho la pierna para embragar completamente a fondo. No es un problema insalvable, pero personalmente no puedo darle un 10 al pedalier. El resto de la postura de conducción es muy bueno, aunque no tanto como mi antiguo 316i del 89, que sencillamente parecía que me lo habían fabricado a medida.
Ya en carretera, y no muy cómodo por haber bastante niebla, me empiezo a dar cuenta de las bondades del bastidor. Unos kilómetros mas y ya se que es el mejor chasis fabricado jamás para un serie 3 (no meto a los M aquí). El comportamiento es extraordinario y ni que decir tiene que el control de estabilidad no entra en acción en ningún momento, teniéndose la sensación de control absoluto. Los muelles son en mi opinión algo duros y restan algo de comodidad, a lo que tal vez ayuden los asientos que no son especialmente blandos y las ruedas de 205/55. Entre unas cosas y otras el coche va leyendo perfectamente lo que va pisando. La rigidez de los muelles suma a favor del comportamiento, pero con las excelencias del bastidor en BMW podían perfectamente haber hecho un coche un poco menos duro.
Dejo el coche en doble fila en el portal de casa y subo a por un CD que había comprado el día anterior: “Solo Acoustic Vol 1”, de Jackson Browne, http://www.jacksonbrowne.com/ . Los que hayan ido a alguno de sus conciertos saben lo bien que le va esta música al coche. De repente la radio profesional ya suena mejor y el coche, cambiando a mas vueltas, respira mejor y ya no tiene la rumorosidad del de un taxista.
Hago ciudad, carretera y autopista. Me acerco a cenar no muy lejos de Oviedo, en las faldas del famoso Angliru (http://www.angleiru.com/inicio.htm), pero ni se me pasa por la cabeza subir el puerto: aquí todo el mundo sabe que el hielo dura de Noviembre a Abril. Mas carretera: Freude am fahren (alegría al conducir) por doquier y entro en una ciudad ya vacía al llegar la medianoche. Me doy unas cuantas vueltas y en la salida de los semáforos cambio primera y segunda justo antes de llegar al corte de inyección y ahora si, ahora si que sale el sabor BMW. Un verdadero placer.
Paro a tomar un café y reflexiono. No me gusta la dureza del coche ni el tema del embrague, pero el coche es una preciosidad. Lo siento, cosa curiosa, como un coupé y no como una berlina. Tengo la sensación de que se trata de un coupé 2+2 con unas puertas traseras accesorias que lo convierten en un coupé muy accesible.
Ya en el garaje miro los datos del ordenador de abordo: 82 kilómetros hechos y una media de consumo de 7.1 litros. El coche me enamora, pero no al 100%, así que continúo con mi indecisión respecto al 320i. A las 9 de la mañana siguiente dejo el coche en el concesionario. Así deberían dejar probarlos todos, no creéis?
Por motivos de trabajo se me hace muy difícil probar cualquier coche en horas de oficina y sí cuando los concesionarios están cerrados, así que una de las asesoras comerciales del concesionario (a la cual califico con un 10 como vendedora) me propone dejarme un 318d a las ocho de la tarde, que me lo lleve y que se lo devuelva al día siguiente a las 9 de la mañana en el concesionario.
Me dejan un ejemplar de 318d con pintura metalizada negra y sensatec beige. La combinación es preciosa y debo decir que estaba equivocado respecto al sensatec. Antes mi opinión era un “quedarse a medias, un quiero y no puedo”. Mi opinión actual es que está hecho de maravilla. He tenido cuero verdadero beige en otro coche anterior y es la única forma de que alguien sepa que el sensatec no es cuero, quiero decir, que a no ser que uno entienda, y bastante, de cueros, no se va a dar cuenta. El tacto es prácticamente idéntico y la apariencia lo mismo. No huele igual pero no importa. Si es un material longevo (y sospecho que en BMW no van a sacar una tapicería que dure dos días) la opción de comprar asientos de cuero es algo difícil de justificar.
Los primeros kilómetros, y con bastante tráfico por ciudad se hacen un tanto monótonos. La palanca de cambios vibra bastante y el coche no parece comportarse muy lejos del de un taxista medio (y que me perdonen los taxistas que no tengo nada en contra de ellos
Con la tranquilidad de estar en un parking de un centro comercial me detengo a ajustar el asiento y el volante. En este aspecto estoy bastante de acuerdo con el forista “Alquimista” y encuentro que tengo que estirar mucho la pierna para embragar completamente a fondo. No es un problema insalvable, pero personalmente no puedo darle un 10 al pedalier. El resto de la postura de conducción es muy bueno, aunque no tanto como mi antiguo 316i del 89, que sencillamente parecía que me lo habían fabricado a medida.
Ya en carretera, y no muy cómodo por haber bastante niebla, me empiezo a dar cuenta de las bondades del bastidor. Unos kilómetros mas y ya se que es el mejor chasis fabricado jamás para un serie 3 (no meto a los M aquí). El comportamiento es extraordinario y ni que decir tiene que el control de estabilidad no entra en acción en ningún momento, teniéndose la sensación de control absoluto. Los muelles son en mi opinión algo duros y restan algo de comodidad, a lo que tal vez ayuden los asientos que no son especialmente blandos y las ruedas de 205/55. Entre unas cosas y otras el coche va leyendo perfectamente lo que va pisando. La rigidez de los muelles suma a favor del comportamiento, pero con las excelencias del bastidor en BMW podían perfectamente haber hecho un coche un poco menos duro.
Dejo el coche en doble fila en el portal de casa y subo a por un CD que había comprado el día anterior: “Solo Acoustic Vol 1”, de Jackson Browne, http://www.jacksonbrowne.com/ . Los que hayan ido a alguno de sus conciertos saben lo bien que le va esta música al coche. De repente la radio profesional ya suena mejor y el coche, cambiando a mas vueltas, respira mejor y ya no tiene la rumorosidad del de un taxista.
Hago ciudad, carretera y autopista. Me acerco a cenar no muy lejos de Oviedo, en las faldas del famoso Angliru (http://www.angleiru.com/inicio.htm), pero ni se me pasa por la cabeza subir el puerto: aquí todo el mundo sabe que el hielo dura de Noviembre a Abril. Mas carretera: Freude am fahren (alegría al conducir) por doquier y entro en una ciudad ya vacía al llegar la medianoche. Me doy unas cuantas vueltas y en la salida de los semáforos cambio primera y segunda justo antes de llegar al corte de inyección y ahora si, ahora si que sale el sabor BMW. Un verdadero placer.
Paro a tomar un café y reflexiono. No me gusta la dureza del coche ni el tema del embrague, pero el coche es una preciosidad. Lo siento, cosa curiosa, como un coupé y no como una berlina. Tengo la sensación de que se trata de un coupé 2+2 con unas puertas traseras accesorias que lo convierten en un coupé muy accesible.
Ya en el garaje miro los datos del ordenador de abordo: 82 kilómetros hechos y una media de consumo de 7.1 litros. El coche me enamora, pero no al 100%, así que continúo con mi indecisión respecto al 320i. A las 9 de la mañana siguiente dejo el coche en el concesionario. Así deberían dejar probarlos todos, no creéis?
