Por otra parte, quien caiga en tratar de buscar en esto una explicación basada en los lanzamientos del Cayenne o Urus, no sólo está completamente equivocado, además demuestra que no se tiene perspectiva, ni por supuesto conocimientos del sector ni del mercado. Como yo no los tengo de fútbol, de bolsa o de mil cosas, pero el ser humano tiene que entender y opinar de todo. Ni siquiera el motivo del lanzamiento de Cayenne tiene nada que ver con el del Urus, pero claro, hay que conocer las marcas, los momentos, los contextos y los motivos.
El coche eléctrico es una imposición por el artículo 33, basada en intereses políticos del momento. Partamos a de ahí. El Pe-Luche (desde ahora será Pe-luche para mí) es un producto que no viene a cuento, que la marca no necesita y que está fuera de toda identidad de marca en todos los conceptos. De una marca como Ferrari, además. Ojo. Claro que, para asimilar eso es menester haberse dado algún que otro paseo en algún que otro Ferrari... aunque no puedas comprarlo en 5 vidas. Y entender alguna que otra cosa. Por otra parte, totalmente distinta, el Cayenne fue una maniobra de salvamento de una marca que estaba en quiebra técnica, aprovechando las sinergias de grupo para rentabilizar a muy corto plazo un producto que no vale lo que cuesta y acercarlo, el coche y la marca ( RENTABILIDAD, RETORNO), a un público más diverso, incluyendo motorizaciones más mundanas... motorizaciones de coches que cualquiera puede adquirir con un trabajo medio fijo. El Urus va por otro camino y otro contexto distintos, dentro del mismo grupo y aprovechando las mismas sinergias que Porsche. Es un producto de rentabilidad, claro con ""muy poca inversión"" de desarrollo comparado con Revuelto o Temerario, precisamente para apoyar el desarrollo de los coches insignia de la marca y autoabastecerse económicamente sin depender de Audi directamente, como era el caso. Y por supuesto, con un apoyo total del gobierno italiano al proyecto en cuanto a exención impositiva se refiere: ventajas fiscales a escala brutal.
No se trata de escribir, se trata del contenido de lo que se escribe. Hay quien escribe de más y quien escribe de menos... por motivos que no vienen al caso en un sitio público. Por prudencia, muchas veces.