Hola,
Si uno no está acostumbrado a lidiar con este tipo de situaciones, es muy lógico ir a por el freno, aunque casi todos sabemos que es precisamente lo que no hay que hacer. Es el instinto de querer parar o aminorar algo que está en marcha.
Los controles electrónicos hoy en día corrigen mucho y muy bien, salvan muchas situaciones de las que a veces ni nos enteramos de lo bien suaves que actúan (hasta que conducimos un coche sin ellas...), pero ojo, que tampoco son siempre un salvavidas insumergible.
Suerte has tenido de que nadie te haya dado después, me alegro mucho. Con la de cosas que se leen que pasan...
Salu2