Lo mejor para controlar el consumo es apuntar los litros y kilometros de cada repostaje.
En mi caso, desde finales de enero he recorrido 2.269 km repostando 129,42 litros, lo que significa un consumo medio de 5,70 litros/100 km, que coincide con el ordenador de a bordo y en la línea de los meses anteriores.
El recorrido ha sido de unos 200 km en ciudad, 400 en carretera (60-90 km/h) y unos 1650 en autovía (con control de velocidad fijado entre 130 y 145 km/h de marcador según la climatología y el tráfico). No toco apenas ciudad, y en viajes largos en autovía tampoco voy pisando huevos precisamente aunque no apuro las marchas ni soy amigo de acelerones y adelantamientos bruscos.
El coche es un E90 320d de 02/2007 y 163 CV con 76.000km, cambio manual y 205/55R16 en las cuatro ruedas. La rueda no es precisamente de deportivo, pero el consumo me sorprendió (mucho para mi alegría) desde la primera vez que reposté.
Si he notado que en ciudad la media me sube bastante y la estimación de la autonomía me baja aunos 850 km (pero no he tenido ocasión de comprobarlo porque procuro hacer lo menos posible de ciudad).