Yo también recuerdo un episodio de esos con camiones veloces. Era muy niño, tendría 7 u 8 años. Íbamos en avión a ver a mi padre por Navidad a Santiago de Compostela, donde estaba destacado, y en el tránsito en Barajas nos quedamos tirados por la niebla. Nos ofrecieron hotel y a verlas venir al día siguiente o taxi, y mi madre con dos ovarios, yo y mi hermana de cuatro años dijo venga!
Pues recuerdo ir por la Nacional, nada de autovía, os hablo de 1982 aproximadamente, horas detrás de un camión, nevando levemente, y de noche, y el taxista ni lo intentó. Iba de pucha madre el camionero y encima le hacía de liebre al taxista de noche.
Aún hoy mi madre me lo cuenta alguna vez...