Es un coche enfocado a un uso muy particular, sin una solución ni con cesión para la comodidad, donde pocos rivales tiene. Es como si te vas de viaje en una CR 250. Está diseñada para dar saltos llena de tierra hasta los ojos. O si te vas de vacaciones con tu mujer y el perro en un Lotus Exige. Te costará el divorcio, que por otra parte te quitarías un peso y un error terrible, de encima. Es parte de su atractivo, en mi opinión. El problema viene cuando el ser humano, idiota por naturaleza, enfoca el producto con otra visión. Me gustan los cacharros radicales. Por rebosar personalidad y efectividad. Tendría uno sin dudarlo. De los cortos. Exactamente igual que ese.