Iba leyendo el post y dadas las buenas nuevas no tiene mucho sentido, pero contesto en la línea que estaba pensando. Tenías 3 conceptos básicos en la balanza: familia, sueldo y proyección profesional, la decisión sería tuya y cualquiera sería igual de buena que la otra, nadie mejor que tú para decidirlo, pero casi ningún consejo se centró en los riesgos y en algún post lo dejaste caer. ¿Y si estabas poniendo en riesgo los 3 conceptos ante un posible fracaso?. Enhorabuena porque esto te haya llevado a tener una oportunidad más racional, que parece que es por la que te estás inclinando, el que no arriesga no gana, pero el cementerio también está lleno de valientes.
Saludos.
Ese era uno de los mayores escollos.
Que al final, mi tipo de trabajo es variable.
Siempre estamos expuestos a cambios, clientes que van, clientes que vienen.
Unos a largo plazo, otros a corto plazo.
Nunca tienes la seguridad o la certeza de que vayas a estar mucho en uno.
Lo que pinta largo, cualquier día se va, y toca volver a empezar.
Una vez finalizado ese contrato (con el cliente) te pasan a otro (o no, si no hay nada para tu perfil, aunque es raro).
Por lo tanto, una vez que sales, a veces lo complicado es volver al sitio inicial, y ya comienzas a desplazarte, y lo que hoy son 350 km de casa, mañana pueden ser 700.
Por lo que al cabo de x tiempo, puede ser una situación muy diferente a la planteada en inicio, e incluso no dedicarte a la rama por la que se hizo el cambio.
En resumen, te puedes encontrar en un tiempo, ganando prácticamente lo mismo aquí, desplazado a una distancia que no permita venir semanalmente y dedicándote a lo mismo que aquí.
También puede ser que no, y que vaya para largo y tirarte en ese cliente 30 años (hay muchos casos así).
Seguridad, poca, y como dices más que perder que ganar