AlfredoSola
En Practicas
- Registrado
- 13 May 2014
- Mensajes
- 665
- Reacciones
- 1.045
Bueno, pues hoy hace nueve días que lo tengo y ya le he hecho 300 kilómetros, así que voy a contar la feria según me va en ella.
La entrega fue la habitual en BMW, todo muy organizadito y formal, este mando sirve para esto, bla bla... Solo que este chisme tiene tantos mandos y tan inusuales (aunque podría decir innovadores, porque la verdad es que me gustan) que casi se lo podrían ahorrar: Hacen falta unos buenos kilómetros para enterarse uno de cómo van las cosas. Luego cuento algo más sobre mandos.
Lo que por ahí se lee y comenta es bastante acorde con la realidad: El silencio, la aceleración, el comportamiento... Así que no me voy a repetir. Solo añadir que al acelerar se escucha un sonido levísimo, lejano, nada desagradable, y que no sé si será incluso sintético. En ciudad, a poca velocidad y por tanto con poco ruido de rodadura y aerodinámico, la fuente de ruido principal es el ventilador, que no es especialmente ruidoso, pero en este coche destaca y hace pensar que seguramente en ulteriores modelos merezca la pena trabajar sobre este punto.
La autonomía, lo que todo el mundo pregunta... La autonomía da igual. Así, como lo digo. Es un coche para cercanías, no es ni para andar todo el día dando vueltas con él, ni para ir muy lejos. Y la autonomía que tiene es ampliamente suficiente para hacer este trabajo. Anteayer fui de Pozuelo al polígono de las Mercedes, en la otra punta de Madrid, de ahí a la T-4 (o sea, al final del aeropuerto donde el viento da la vuelta), vuelta al polígono y vuelta a Pozuelo. Un día para mí atípicamente rodado, suelo hacer unos 60 kilómetros y ese día debí hacer cerca de 100. Y sobraban kilómetros en el indicador como para no preocuparse. Si la autonomía es un problema, es porque se le da un uso distinto de aquel para el que fue diseñado.
Fallitos de juventud... Algunos, molestos pero no preocupantes, entendiendo que los arreglarán. A mi unidad no le funciona el aire acondicionado. Intenté consultar el manual y me encontré con un libro gordo de Petete titulado "Der BMW i3. Betriebsanleitung". Que supongo que quiere decir "El BMW i3 es cojonudo" o algo así en bárbaro. Me han prometido algo más inteligible para mí, que soy poco viajado. También hace alguna cosa rara la radio con las memorias, o a lo mejor yo no me he enterado del todo cómo funciona. Por último, un día se quedó todo loco diciendo fallo de carga y no quería cargar. Lo resolví como se resuelven estas cosas: Apagando y desenchufando todo y volviendo a empezar. Supongo que en breve enviarán un software nuevo con mil puñetitas arregladas. Aunque donde se supone que las publican, en http://www.bmw.com/update no saben nada de mi coche. Al menos, por ahora.
Esto me recuerda otra cosa muy chula. Tiene una aplicación para iPhone con algunas utilidades, quizá no las cosas más útiles del mundo, pero lo bastante. Por ejemplo, ahora desde mi cama me dice que está cargando (le he programado que empiece a las 0:10, para aprovechar la tarifa nocturna de 7 céntimos el kWh) y que está al 77%, lo cual me llevaría a 124 kilómetros yendo como un papi. Desde esta aplicación, puedo mandarle tocar el pito (que estoy tentado, porque hoy los vecinos andan ruidosillos), abrir las puertas, encender el climatizador, consultar mis estadísticas... También hay esencialmente las mismas funcionalidades de información (aunque no de acción) en una página web. Por cierto: Mi consumo medio es de 12,1 kWh/100km, lo cual sitúa mi consumo en dinero en menos de 90 céntimos de euro a los 100 kilómetros. Supongo que si hiciera más ciudad o corriera más, la cosa cambiaría y a lo mejor llegaría a las extravagantes cifras de un euro o euro con diez. Mi Alfredomóvil anterior, un Toyota Prius, andaba un pelo por debajo de los siete y era la envidia del barrio. Toma progreso.
Y esto, a su vez, me recuerda otra cosa muy preguntada: ¿cuánto tarda en cargar?. Nuevamente: Da igual, y por el mismo motivo. ¿Quién va a llegar a su casa con la batería totalmente agotada?. Yo le he configurado carga a intensidad reducida porque solo tengo 3,5 kW contratados, no sea que me de por freirme una salchicha y ponerme a planchar a la una de la mañana, mientras el bicho carga, y salte el limitador. A pesar de esta precaución, por la mañana, está cargado, el peor día rondando el 90%. Total, que igual que el móvil: Llego a la cama, lo enchufo y me duermo (o me pongo a escribir en foros
y no me preocupo de si va a terminar de cargar a la una o a las cuatro de la mañana.
Ah, sobre mandos, varias cosas que me gustan y ninguna realmente que no.
El menú principal se maneja con la ruedecita conocida de otros BMWs. Sigo pensando que hay demasiados botones y yo quitaría unos pocos, pero la cosa es que va francamente bien. Y el reconocimiento de letras garabateadas funciona muy lindamente. Esto hace que muchas cosas sean más fáciles que en coches con interfaces de usuario menos currados. Sin ir más lejos, usar el navegador.
Los intermitentes no son mecánicos, vuelven a su posición. Tienen tres intermitencias (se puede activar o desactivar esto en el menú) o quedar puestos.
La radio (la de serie, no compré la opcional con quinientos altavoces) suena lo bastante bien para mí, es razonablemente fácil de usar y en general funciona estupendamente. Al rozar los botones de las emisoras memorizadas, dice por la pantalla lo que tienen: un detalle de interface de usuario muy de agradecer.
Mención aparte merecen los servicios personales: Aprietas un botón y en cinco segundos tienes a un tipo que te busca un restaurante (la llamada no usa tu móvil, usa el que forma parte del coche) y te manda la ruta a tu navegador. O a un mecánico resolviendo tus dudas (salvo que preguntes qué carajo es una tapita redonda a la derecha del indicador azul eco pro)
Como es habitual en la casa, todo el coche está lleno de buenos detalles. El maletero es algo justo, pero cumple perfectamente para lo que es el coche, es decir, que caben tres cajas de a dos docenas de tercios de Mahou, o la maleta del fulano al que has ido a buscar al aeropuerto, o las viandas para el picnic con la familia política (que se seguirá preguntando qué vio la nena en uno). Varias bandas para fijar cosas añaden comodidad y seguridad. En la parte delantera, es fácil pasar de un lado a otro porque no lleva consola sobre el túnel de transmisión (ni túnel de transmisión tampoco, claro)
En cuanto a espacio y habitabilidad, con mis dos peques de tres y cuatro años (con sus sillitas Isofix) y nuestra querida máquina de regañar, el coche va perfecto. La apertura en compás de las puertas traseras es una bendición para ellos. Quizá las plazas traseras sean algo justas para adultos a partir digamos del metro setenta, pero hasta ese punto van fenomenal.
Bueno, creo que ya os he aburrido bastante, y me dejo mil sistemas y cosillas sobre los que a lo mejor algún día escribo algo igualmente indigno de vuestra atención. Si alguien quiere saber algo, que pregunte por esa teclita.
La entrega fue la habitual en BMW, todo muy organizadito y formal, este mando sirve para esto, bla bla... Solo que este chisme tiene tantos mandos y tan inusuales (aunque podría decir innovadores, porque la verdad es que me gustan) que casi se lo podrían ahorrar: Hacen falta unos buenos kilómetros para enterarse uno de cómo van las cosas. Luego cuento algo más sobre mandos.
Lo que por ahí se lee y comenta es bastante acorde con la realidad: El silencio, la aceleración, el comportamiento... Así que no me voy a repetir. Solo añadir que al acelerar se escucha un sonido levísimo, lejano, nada desagradable, y que no sé si será incluso sintético. En ciudad, a poca velocidad y por tanto con poco ruido de rodadura y aerodinámico, la fuente de ruido principal es el ventilador, que no es especialmente ruidoso, pero en este coche destaca y hace pensar que seguramente en ulteriores modelos merezca la pena trabajar sobre este punto.
La autonomía, lo que todo el mundo pregunta... La autonomía da igual. Así, como lo digo. Es un coche para cercanías, no es ni para andar todo el día dando vueltas con él, ni para ir muy lejos. Y la autonomía que tiene es ampliamente suficiente para hacer este trabajo. Anteayer fui de Pozuelo al polígono de las Mercedes, en la otra punta de Madrid, de ahí a la T-4 (o sea, al final del aeropuerto donde el viento da la vuelta), vuelta al polígono y vuelta a Pozuelo. Un día para mí atípicamente rodado, suelo hacer unos 60 kilómetros y ese día debí hacer cerca de 100. Y sobraban kilómetros en el indicador como para no preocuparse. Si la autonomía es un problema, es porque se le da un uso distinto de aquel para el que fue diseñado.
Fallitos de juventud... Algunos, molestos pero no preocupantes, entendiendo que los arreglarán. A mi unidad no le funciona el aire acondicionado. Intenté consultar el manual y me encontré con un libro gordo de Petete titulado "Der BMW i3. Betriebsanleitung". Que supongo que quiere decir "El BMW i3 es cojonudo" o algo así en bárbaro. Me han prometido algo más inteligible para mí, que soy poco viajado. También hace alguna cosa rara la radio con las memorias, o a lo mejor yo no me he enterado del todo cómo funciona. Por último, un día se quedó todo loco diciendo fallo de carga y no quería cargar. Lo resolví como se resuelven estas cosas: Apagando y desenchufando todo y volviendo a empezar. Supongo que en breve enviarán un software nuevo con mil puñetitas arregladas. Aunque donde se supone que las publican, en http://www.bmw.com/update no saben nada de mi coche. Al menos, por ahora.
Esto me recuerda otra cosa muy chula. Tiene una aplicación para iPhone con algunas utilidades, quizá no las cosas más útiles del mundo, pero lo bastante. Por ejemplo, ahora desde mi cama me dice que está cargando (le he programado que empiece a las 0:10, para aprovechar la tarifa nocturna de 7 céntimos el kWh) y que está al 77%, lo cual me llevaría a 124 kilómetros yendo como un papi. Desde esta aplicación, puedo mandarle tocar el pito (que estoy tentado, porque hoy los vecinos andan ruidosillos), abrir las puertas, encender el climatizador, consultar mis estadísticas... También hay esencialmente las mismas funcionalidades de información (aunque no de acción) en una página web. Por cierto: Mi consumo medio es de 12,1 kWh/100km, lo cual sitúa mi consumo en dinero en menos de 90 céntimos de euro a los 100 kilómetros. Supongo que si hiciera más ciudad o corriera más, la cosa cambiaría y a lo mejor llegaría a las extravagantes cifras de un euro o euro con diez. Mi Alfredomóvil anterior, un Toyota Prius, andaba un pelo por debajo de los siete y era la envidia del barrio. Toma progreso.
Y esto, a su vez, me recuerda otra cosa muy preguntada: ¿cuánto tarda en cargar?. Nuevamente: Da igual, y por el mismo motivo. ¿Quién va a llegar a su casa con la batería totalmente agotada?. Yo le he configurado carga a intensidad reducida porque solo tengo 3,5 kW contratados, no sea que me de por freirme una salchicha y ponerme a planchar a la una de la mañana, mientras el bicho carga, y salte el limitador. A pesar de esta precaución, por la mañana, está cargado, el peor día rondando el 90%. Total, que igual que el móvil: Llego a la cama, lo enchufo y me duermo (o me pongo a escribir en foros
y no me preocupo de si va a terminar de cargar a la una o a las cuatro de la mañana.Ah, sobre mandos, varias cosas que me gustan y ninguna realmente que no.
El menú principal se maneja con la ruedecita conocida de otros BMWs. Sigo pensando que hay demasiados botones y yo quitaría unos pocos, pero la cosa es que va francamente bien. Y el reconocimiento de letras garabateadas funciona muy lindamente. Esto hace que muchas cosas sean más fáciles que en coches con interfaces de usuario menos currados. Sin ir más lejos, usar el navegador.
Los intermitentes no son mecánicos, vuelven a su posición. Tienen tres intermitencias (se puede activar o desactivar esto en el menú) o quedar puestos.
La radio (la de serie, no compré la opcional con quinientos altavoces) suena lo bastante bien para mí, es razonablemente fácil de usar y en general funciona estupendamente. Al rozar los botones de las emisoras memorizadas, dice por la pantalla lo que tienen: un detalle de interface de usuario muy de agradecer.
Mención aparte merecen los servicios personales: Aprietas un botón y en cinco segundos tienes a un tipo que te busca un restaurante (la llamada no usa tu móvil, usa el que forma parte del coche) y te manda la ruta a tu navegador. O a un mecánico resolviendo tus dudas (salvo que preguntes qué carajo es una tapita redonda a la derecha del indicador azul eco pro)
Como es habitual en la casa, todo el coche está lleno de buenos detalles. El maletero es algo justo, pero cumple perfectamente para lo que es el coche, es decir, que caben tres cajas de a dos docenas de tercios de Mahou, o la maleta del fulano al que has ido a buscar al aeropuerto, o las viandas para el picnic con la familia política (que se seguirá preguntando qué vio la nena en uno). Varias bandas para fijar cosas añaden comodidad y seguridad. En la parte delantera, es fácil pasar de un lado a otro porque no lleva consola sobre el túnel de transmisión (ni túnel de transmisión tampoco, claro)
En cuanto a espacio y habitabilidad, con mis dos peques de tres y cuatro años (con sus sillitas Isofix) y nuestra querida máquina de regañar, el coche va perfecto. La apertura en compás de las puertas traseras es una bendición para ellos. Quizá las plazas traseras sean algo justas para adultos a partir digamos del metro setenta, pero hasta ese punto van fenomenal.
Bueno, creo que ya os he aburrido bastante, y me dejo mil sistemas y cosillas sobre los que a lo mejor algún día escribo algo igualmente indigno de vuestra atención. Si alguien quiere saber algo, que pregunte por esa teclita.





