En una gran parte, lo que digamos desde este lado sólo son gustos personales que normalmente no son coincidentes al 100% con los tuyos.
Lo mejor es que no pongas al coche primero, sino tu manera de conducir y tus sensaciones para decidir. Es de suponer que con esta experiencia ya conoces los datos objetivos que diferencian al 320i del 320d aunque no hayas tenido la oportunidad de probar el gasolina (y esa es otra cuestión!, porque no hay nada mejor que probar ambas versiones)...
Si te gusta el tirón inicial que ya conoces del d, un tirón rápido y sin revolucionar el coche desde abajo, o si te gusta exprimir más la marcha con el cuenta en zona alta...
La verdad es que para el común de los conductores lo ideal sería tener ambas cosas, pero la existencia del d y del i hace que se tenga que decidir. Yo lo hice en función del tiempo que iba a aprovechar lo mejor de cada motor. Es decir, mi conducción es típicamente de par y es en la que voy a ir casi todo el tiempo. Exprimo poco las revoluciones, y eso significa -en mi caso, insisto- que puedo perfectamente estar hablando de un porcentaje de tiempo de más del 90% pidiendo más par en bajas revoluciones que en altas.
La ZF además en el diésel hace que el motor vaya en zona de absoluto "confort revolucionario", si se permite la expresión, la mayoría del tiempo, porque generalmente busca el par primero y con las 8 marchas hay que ir muy muy rápido para ver que necesita subir más de lo normal. En mi caso, ver este control técnico es una delicia. Me gusta esa gestión automatizada que tiene genio, pero que es de "baja revolución"... y eso no significa en absoluto que no me guste en ocasiones ver subir la aguja, con ese ruido del gasolina que se estira más que el diésel y lo hace de forma más deportiva. Pero si hay que elegir, un elemento que se puede objetivar como digo es el tiempo: yo estoy en más del 90% en conducción "de par" antes que en conducción deportiva "de aguja".
Y diría que ese es el principal elemento de decisión. Las demás diferencias son más asumibles: el precio del combustible, el precio de adquisición, el ruido... se posicionan al lado del d o del i, pero lo primero es saber cómo es normalmente tu conducción. A todos nos gusta estirar y a todos nos gusta sentir fuerza desde abajo. Lo que debemos pensar es qué vamos a hacer más normalmente.
En tu caso hay otra cuestión no despreciable. Vienes del diésel, y como sucedería al contrario (gente que viene de la gasolina), siempre nos pica un poco cambiar por cambiar... De nuevo, es aconsejable que puedas probar el gasolina. Si no es por concesionario, por un amigo, un familiar, conocido, etc...
Espero que aciertes con tu nueva adquisición. Las dos versiones tienen argumentos poderosos. ;-)