Alba Carrillo protagoniza una discusión en una tienda de relojes en Madrid: "No tenéis vergüenza"
16 may 2026 - 20:47
Maria del Mar Lopez Barrionuevo
La presentadora de televisión pretendía hacerse con un reloj de la nueva serie limitada
Royal Pop de la firma Swatch.
Este sábado 16 de mayo,
Alba Carrillo ha vuelto al foco de la polémica, pero esta vez no por sus declaraciones en televisión, sino por protagonizar
una tensa discusión con los trabajadores de
una tienda de relojes en pleno centro de Madrid.
La presentadora se encontraba a las puertas del establecimiento de la marca suiza de relojes
Swatch, que este fin de semana ha lanzado su
nueva serie limitada Royal Pop, una
colaboración con Audemars Piguet.
Carrillo se encontraba en la cola con el objetivo de hacerse con uno de los relojes, pero la tensión ha surgido a raíz del
cierre del establecimiento, una decisión que la firma suiza se ha visto
obligada a tomar en varios de sus puntos globales, ante el desbordamiento de las medidas de orden público.
Los relojes de esta serie limitada rondan los 400 euros, un precio llamativo frente a
los 20.000 euros habituales de la marca de lujo, lo que ha llevado a muchos a hacer colas de varios días. Esto ha provocado una
masiva afluencia a sus tiendas y ha llevado a la marca a
suspender la venta física de forma indefinida.
Ante el cierre de la tienda en Madrid, Alba Carrillo no ha podido evitar arremeter contra una de las dependientas de la tienda:
"Habéis engañado a todas estas personas, no tenéis vergüenza. Habíais dicho que había 200 y pico relojes. Monto una revuelta ahora mismo aquí"
Tras el incidente, Alba Carrillo ha reaparecido en sus redes sociales: "Cuando os cuente lo que ha pasado con lo de los relojes... No tiene nombre. (...)
La poca vergüenza de Swatch ha sido de otro nivel. Por incautos (al final la ilusión era de mi hijo) pero cómo se le ocurre a Audemars Piguet jugar a los relojes con semejante cascajo. De traca todo: ha habido policía, prensa, reventa... Luego os cuento...".
La magnitud de la situación
La esperada colaboración se ha convertido en un
fenómeno de gran magnitud que nadie esperaba. Las tiendas Swatch de las principales metrópolis de Reino Unido se han visto forzadas, al igual que en Madrid, a echar el cierre. Pero estos no han sido los únicos lugares en los que la
gran afluencia de compradores ha dificultado la gestión.
En
Nueva York ha llegado a haber una verdadera
preocupación sanitaria después de que los aficionados permanecieran a la intemperie durante una semana y algunos de ellos sufrieran
desvanecimientos por fatiga extrema.
Pero donde la empresa también se ha visto
forzada a cancelar los actos de presentación previstos ante la imposibilidad de contener a la multitud fue en el
Dubai Mall de los Emiratos Árabes Unidos.