¿Qué es un catalizador? Distrito Recambios únicamente provee en esta web de catalizadores específicos para cada tipo de vehículo. Cada pieza está diseñada cumpliendo las normas indicadas por el fabricante del automóvil y convenientemente homologada, cumpliendo las normas europeas de aplicación también en España.
El catalizador tiene como misión disminuir los elementos polucionantes contenidos en los gases de escape de un vehículo mediante la técnica de la catálisis. Se trata de un dispositivo instalado en el tubo de escape, cerca del motor, ya que ahí los gases mantienen una temperatura elevada.
Esta energía calorífica pasa al catalizador y eleva su propia temperatura, circunstancia indispensable para que este dispositivo tenga un óptimo rendimiento, que se alcanza entre los 400 y 700 grados centígrados.
Exteriormente el catalizador es un recipiente de acero inoxidable, frecuentemente provisto de una carcasa-pantalla metálica antitérmica, igualmente inoxidable, que protege los bajos del vehículo de las altas temperaturas alcanzadas.
En su interior contiene un soporte cerámico o monolito, de forma oval o cilíndrica, con una estructura de múltiples celdillas en forma de panal, con una densidad de éstas de aproximadamente 450 celdillas por cada pulgada cuadrada (unas 70 por centímetro cuadrado). Su superficie se encuentra impregnada con una resina que contiene elementos nobles metálicos, tales como Platino (Pt) y Paladio (Pd), que permiten la función de oxidación, y Rodio (Rh), que interviene en la reducción. Estos metales preciosos actúan como elementos activos catalizadores, es decir, inician y aceleran las reacciones químicas entre otras sustancias con las cuales entran en contacto, sin participar ellos mismos en estas reacciones.
Los gases de escape contaminantes generados por el motor, al entrar en contacto con la superficie activa del catalizador, son transformados parcialmente en elementos inocuos no polucionantes.
Causas de sustitución de un catalizador.
Si usted debe sustituir su catalizador, esto puede ocurrir por dos causas
1) Causas propias del catalizador:
- Desgaste del material.
- Desprendimiento del monolito de la carcasa.
- Rotura del tubo flexible si lo tiene.
- Etc.
2) Causas ajenas al catalizador:
- Envenenamiento por plomo.
- Fallos en la inyección del vehículo.
- Gasolina sin quemar que entre al catalizador.
- Aceite o anticongelante que lleguen al catalizador.
- Golpes sufridos por el monolito que produzcan fracturas en el interior.
- Sensor (sonda lambda) en mal estado.
- Bujías o cables de bujías en mal estado.
- Fallos en el suministro de combustible al motor (cuando el coche se queda sin gasolina).
- Proceder a arrancar del coche empujándolo o dejándolo caer por una pendiente.
- Fallos en la instalación del catalizador.
Todas las causas enumeradas en el punto 2) provocan una entrada anormal de combustible en el catalizador. La elevada temperatura que este alcanza hace que el combustible estalle, destruyendo automáticamente su interior.
Los catalizadores suministrados por Distrito Recambios en esta web disfrutan de un periodo de dos años de garantía.
Esta garantía únicamente será válida en el caso de que el catalizador resulte dañado por causas inherentes a él (punto 1).
En ningún caso se responderá por garantías causadas por fallos ajenos al catalizador, por lo que es COMPLETAMENTE IMPRESCINDIBLE que una vez sustituida la pieza e inmediatamente después de hacerlo, un profesional debidamente cualificado realice las comprobaciones técnicas oportunas en el vehículo, con el fin de asegurar un correcto funcionamiento de todos los elementos que conforman el sistema de inyección del mismo.
Cómo saber si la inyección de su vehículo funciona correctamente.
Nadie como un profesional con los medios adecuados le realizará un diagnóstico completo del sistema de inyección de su vehículo.
No obstante, existen algunos indicios que nos pueden llevar a concluir que el catalizador ha sido destruido por un malfuncionamiento en el sistema de combustión.
1) Al desmontar el catalizador, caen pequeñas y abundantes piezas de material redondeado y ennegrecido.
- Esto significa que combustible sin quemar ha entrado en el cuerpo del catalizador, explosionando en él y destruyendo completamente su interior. En ocasiones estas “canicas” pueden ser expulsadas por la parte trasera del sistema de escape.
2) El vehículo “se ahoga” sobre la marcha y es imposible alcanzar velocidad con él.
- Este hecho no implica que se esté perjudicando a la mecánica del coche. Lo único que ocurre es que trozos de mediano tamaño de monolito son “lanzados” dentro del catalizador por los gases provenientes del motor y bloquean el tubo de salida. Al no poder expulsar los gases, el coche disminuye su velocidad pudiendo incluso llegar a detenerse.
- Al levantar el pie del acelerador, la combustión se ralentiza y los gases dejan de empujar esas pequeñas piezas, con lo que momentáneamente se restablece el flujo de gases y el vehículo vuelve a funcionar correctamente a poca velocidad.
3) Se percibe un intenso “campanilleo” dentro del catalizador.
- Este sonido puede ser causado por las “canicas” producidas por el catalizador destruido, aunque también puede ser por que el monolito, en bloque, se haya desprendido de la carcasa que lo sustenta. El primer caso sería un problema claro de fallo en la inyección, mientras que el segundo sería propio del catalizador y causa de garantía técnica.
Estas son únicamente algunos indicios que pueden apuntar a un fallo en el sistema de inyección y que han destruido su catalizador. En cualquier caso, es imprescindible que un especialista realice una diagnosis a la inyección de su vehículo. Los catalizadores son piezas de elevado coste. Una pequeña inversión en la comprobación del sistema puede evitarnos nuevas roturas en el catalizador, que NO serán consideradas garantías.
Cómo preservar la vida de su catalizador:
Algunas premisas básicas para preservar el perfecto estado de su catalizador son las siguientes:
- No utilizar nunca gasolina con plomo o aditivos para ella que lo contengan, ya que incluso pequeñas cantidades de este elemento son suficientes para dañar el catalizador.
- Comprobar el consumo de aceite del motor, que no debe superar un litro cada mil kilómetros.
- No arrancar el vehículo empujándolo cuando el catalizador esté caliente.
- Realizar revisiones periódicas del vehículo, especialmente del sistema de inyección.
- Evitar permanentemente que el depósito de combustible quede vacío.