Hoy visita (la enésima) al concesionario (TRIOCAR DE AVILES), por nuevos ruidos en salpicadero y puertas delanteras. Me atendió un tal Alberto (parece ser que es un jefecillo de ventas). Quiso probar el coche para escuchar ruidos y así lo hicimos. Él conduciendo, mi hijo a su lado y yo detrás. En pocos minutos el cliqueteo o vibración del salpicadero se hizo mas que evidente pero, el muy necio no hizo otra cosa que negarlo. En fin, para no aburrir, el tipo en cuestión vino a decir que como él no escuchó nada, NADA EXISTE y me quedo con el recado. Tras un "intenso diálogo" optó por citarme para un día de estos y quedarse con el coche y ¿estudiarlo? (probablemente tenga nuevo parking gratis durante unos dias) para decirme que no EXISTE nada.
14 meses tiene mi coche y en ese tiempo he visitado EL CONCESIONARIO TRIOCAR DE AVILES tantas veces que muchos de los que en él trabajan ya me saludan como a uno más.
Puedo etender que un producto cualquiera tenga defectos subsanables, como e el caso, puedo entender que tenga muchos, pero lo que jamás lograré comprender es que pandillas de cretinos, teóricos representantes de uns marca, pretendan hacerme lelo y quieran venderme humo.
En fin, mucho me temo que tendr que pagarme una peritación y verles las caras en el juzgado. ¡Lamentable los servicios post venta! y ¡lamentables los necios que, sin dejar de ser "tenderos", pretender hacernos creer que son auténticos expertos en todo (acústica, percepción, otorrinolaringología, física) y sólo porque su mujer les ha comprado un traje en ZARA y calzan zapatos de tafilete.
Tios, soy médico de pueblo, y a mucha honra, y visto como los de pueblo (sencillo pero arreglao) y me irrita sobremanera cuando un necio pretende hacerme sentir gilipollas. Siento el rollo.