Perdonad si como noticia no vale para otra cosa que para acrecentar mi ego, pero acabo de recibir un privado de Obiwan comentándome que su hijo mayor aún a varios pasos de llegar a la adolescencia, me felicita como escritor después de leer una de mis novelas, La verdadera y fatal historia de la familia Urreta. Y es que no comprendo cómo una novela densa, cargada de páginas, muy sexual incluso para un adulto entrenado pero también es verdad cargada de esperanza y frustración al mismo tiempo que se desarrolla inspirada en un mundo muy lejano para nuestra juventud pero muy infantil al mismo tiempo, puede llegar a enganchar a un mocoso de poco más de 10 años que debería de estar perdiendo el tiempo como tantos de sus amigos empeñado en sacarle el jugo a cualquier videojuego.
No doy crédito a lo que acabo de leer, pero al mismo tiempo me siento muy feliz e ilusionado.