Se ha dicho siempre...no es algo que me inventé, incluso le duran muchísimo los neumáticos y hasta las pastillas de seríe.
Entonces los pilotos de competición no tienen ni idea de conducir, ya que muchos de los adelantamientos es la apurada de frenada.
Para una conducción relajada y a trote cochinero si es así, es decir, la anticipación es buena aliada que además permite ahorro de combustible y consumibles.
Ahora bien, el caso que nos ocupa es conducción deportiva, en tramo/circuito en el que la economía de uso pasa a ser totalmente despreciable.
Ahí el uso de los frenos para poder afrontar una curva es primordial, ya que llegas lanzado y no vas en la recta a 80 y sueltas 400 metros antes para no frenar.
En este caso un chasis al nivel del motor (suspensión, silentblock, refuerzos en según qué casos...), una frenada contundente y que aguante bien las temperaturas altas así como unos neumáticos que no desfallezcan a la primera de cambio es más importante que llevar caballería totalmente descontrolada.
Precisamente aquí se ve como el conjunto chasis/frenos/neumáticos está muy por encima del motor, llegando a poner a este en aprietos si no se afloja a tiempo.
Normalmente suele ser al revés y aflojas porque ves que vas pasadísimo al no poder aguantar el ritmo que es capaz de imprimir el motor.